Cometieron varias estafas y extorsiones mientras estaban presos en la Unidad 30

Una banda liderada por un exconvicto, de la que formaban parte su pareja y dos hombres que están presos en la Unidad 30 de General Alvear, podría ser desmantelada tras una investigación penal iniciada hace meses, informaron ayer voceros judiciales a EL TIEMPO.

A través del trámite de esta causa, que aún continúa y que se lleva a cabo desde la UFI 20 perteneciente al Departamento Judicial Azul a cargo del fiscal Cristian Citterio, se pudo determinar que los ahora imputados, a través de “historias de tíos” que precisaron a través de llamadas telefónicas, hizo desde prisión, cometió extorsión y estafa en perjuicio de varias víctimas.

Este pasado lunes, tras allanamientos que la Policía realizó en un inmueble ubicado en la ciudad de Florencia Varela y en otro en Ezpeleta -localidad perteneciente al Partido de Quilmes- se logró la detención del exconvicto y su pareja.

Ambos fueron identificados como Luis Esteban Piazza, oriundo de Quilmes y de 41 años, y Silvia Gabriela Oliver, de 36 años y nacida en Florencia Varela.

Los demás imputados siguen presos en la Unidad 30. Y hasta febrero pasado, cuando fue liberado el líder de esta banda, compartían celda con él en ese penal del SPB. De la investigación que se adelanta se identificaron como Mario Ezequiel Barrios, natural de José C. Paz y de 24 años, y Roberto Gabriel Grasso, natural de Isidro Casanova y actualmente de 45 años.

En el marco de esta investigación también fueron detenidos hace tres días; mientras que actualmente cumplen condena en el citado penal alvearense por otros delitos.

Al ser notificados de esta nueva causa penal que los involucra, las celdas donde permanecen alojados fueron allanadas en busca de elementos de interés para esa investigación en la que se les señala como integrantes de una organización criminal.

Los hechos

Federico Barberena, encargado del Juzgado de Garantías 2 con sede en el Palacio de Justicia de Azul, había ordenado los allanamientos y las detenciones de los integrantes de esta organización criminal. Y contando con las pruebas recabadas en la investigación penal por el fiscal Cristian Citterio, en la resolución que el lunes pasado hizo efectivas estas medidas cautelares, el magistrado de Azul había aludido a las características de aquellos hechos que consideraron integrantes de este ilícito. asociación, junto con ese delito, ahora están imputados.

El 20 de octubre del año pasado se cometió uno de estos delitos, luego de que Piazza -en ese momento preso en la Unidad 30- lograra contactar a través de la red social Facebook a un hombre que se convirtió en víctima de un intento de extorsión.

Usando un perfil falso del acusado, la víctima creyó que estaba hablando con una mujer con la que luego intercambió «mensajes e imágenes íntimas».

Todo esto sucedió ante el líder de esta pandilla, pero a través de mensajes que comenzó a enviar desde un celular, comenzaron a intentar extorsionarlo, haciéndose pasar por policía y diciéndole a la víctima que había estado charlando con un menor de edad, que estaba siendo investigado por grooming y que tuvo que hacer una transferencia bancaria de 50.000 pesos para que se archivara la falsa causa penal que le dijo que había sido archivada.

Mediante un perfil de WhatsApp con una foto de un policía uniformado, se pudo establecer de lo investigado que Piazza -haciéndose pasar por una «autoridad pública»- también le dijo a la víctima que había sido denunciado por la madre de ese presunto menor con a quien fue contactado por Facebook, maniobra que también realizó, con el fin de llevar a cabo esta extorsión, el hombre que ahora se encuentra nuevamente detenido.

Pero finalmente ese hecho fue un mero intento, ya que posteriormente la víctima, alertada por sus conocidos quienes le dijeron que estaba siendo engañada a través de un “cuento de tío”, no depositó ninguna suma de dinero que el delincuente le exigía.

El propio Piazza, estando aún en prisión, entre finales de diciembre del año pasado y enero de 2022, cometió dos episodios más de similares características al mencionado anteriormente, sin obtener el dinero que deseaba de esas otras víctimas.

Pero una de estas extorsiones pudo haber sido realizada por el imputado hace cuatro meses, bajo la misma modalidad delictiva mencionada.

Según lo investigado, un hombre que también había sido contactado por el entonces condenado a través de un perfil falso de Facebook de una menor terminó depositando, engañado, 70.000 pesos.

La víctima transfirió ese dinero a cuentas bancarias a nombre de la concubina de Luis Estaban Piazza, quien ahora también está en prisión, a través de un operativo que la víctima de esta “historia del tío” realizó el pasado 10 de diciembre.

estafas

En el proceso penal también se menciona que los imputados, cuando los tres hombres fueron recluidos en la Unidad 30, entre los pasados ​​meses de diciembre y enero, con la participación de Oliver, “formaban parte de una pandilla o asociación ilícita destinada a cometer fraude utilizando datos -no autorizados- de tarjetas de crédito de varias personas”, que luego utilizaban para comprar mercadería que “enviaban a domicilio de personas cercanas a ellos”.

En el marco de esta acción delictiva, desde la Unidad 30 Roberto Gabriel Grasso “obtuvo y compró los datos de las cédulas, así como realizó u obtuvo imágenes adulteradas de los titulares de las cédulas, las cuales luego remitió a los otros dos internos”. , Luis Esteban Plaza y Mario Ezequiel Barrios.

Si bien Grasso también participó, el papel que en estas estafas jugaron Piazza y Barrios -con la complicidad de la mujer que ahora también está detenida- era realizar compras en línea utilizando los datos que obtenían de las tarjetas. Y las cosas compradas luego fueron enviadas a la casa donde reside Oliver en el conurbano bonaerense, “quien también recibió dinero obtenido ilícitamente en sus cuentas bancarias”.

Además, la pareja arrestada el pasado lunes está acusada de haber estafado, entre los meses de diciembre y enero, a dos titulares de tarjetas de crédito. En ambos casos, a través de maniobras que les permitieron obtener los datos de esos «plásticos» para «realizar compras -por sumas considerables de dinero- en línea» de artículos que luego Oliver también recibió en su casa.

Según se determinó, una de esas compras realizadas con tarjeta de crédito de una de las víctimas se realizó en una mueblería, por un valor de 127 mil pesos.

LOS DATOS

El Juez de Garantías que conoce de esta causa penal, teniendo en cuenta los hechos investigados, también ordenó congelar las cuentas bancarias y billeteras virtuales que poseía el imputado.

ellos los cuestionaron

La única que declaró, y negó cualquier participación en los hechos por los que ahora está detenida, fue Silvia Gabriela Oliver.

De acuerdo con lo dispuesto en el artículo 308 del CPP, había sido investigada este miércoles, lo que pasó por parte de la Fiscalía que instruye la causa, un sumario en el que aparece como «participante secundario» en algunos de los hechos investigados y se la considera » coautor» en otros.

Lo ocurrido ayer con los imputados fue diferente, ya que ninguno de los tres -según lo informado por voceros judiciales- declaró cuando también fueron interrogados en la sede de la UFI 20 con sede en General Alvear por los ilícitos que les atribuyen como cometidos a través de esa organización criminal de la que formaban parte.

A escala delictiva, con distintos roles, los ahora detenidos son acusados ​​de pertenecer a una asociación ilícita. Y los hechos investigados han sido tipificados como constitutivos de los delitos de extorsión, tentativa de extorsión y estafa.

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