«Debía jurar como abogado en el Colegio de Azul pero se me bajó de la misma porque tenía antecedentes penales»

EL TEXTO PUBLICADO EN REDES SOCIALES

¿Hay segundas oportunidades?

En un país donde en los últimos años se ha adherido a innumerables Pactos de Derechos Humanos, donde se proclama la reinserción social, donde se llenan la boca con palabras como valores, justicia y trabajo; Yo personalmente no lo estaría viendo.

Además, estoy sufriendo.

Soy alguien que alguna vez fue un »prisionero», donde aún después de pagar mis errores (algunos trucos de verdad y otros reflejados en mi expediente judicial vencido) me llevaron a sufrir innumerables puertas que se cierran, de lugares donde solo viven o usan prisiones para su beneficio.

¿Porque un «prisionero» puede votar pero no puede participar en un partido político?

¿Por qué un «preso» tiene la posibilidad de contratar un abogado pero no convertirse en uno de ellos?

¿Por qué un “preso” puede estudiar derecho en una prisión pero si lo recibe será en vano porque su formación le impide ejercer tan noble profesión?

¿De qué reinserción social hablan si no puedo trabajar en lo que estudio?

Soy una persona que cree que el estudio y el trabajo son la clave del éxito, por eso estudié hasta el agotamiento y después de muchos años pude hacer mi sueño realidad y convertirme en ABOGADO. Recuerdo el orgullo de mi familia, la alegría de mis amigos y conocidos que conocen mi historia y lo que tuve que luchar para lograr la persona que soy hoy.

Además, este jueves 21/4 comienza mi curso para ser Notario Público, siempre queriendo ser un mejor profesional.

Desde que me vine a vivir definitivamente a Alvear no hice más que tratar de ser un eslabón positivo para la sociedad, pero las instituciones que luchan por la justicia son las que hoy me hacen sufrir una injusticia.

El 12 de abril tuve que jurar como abogado en el Colegio de Azul pero me sacaron del mismo por tener antecedentes penales, desde ese momento me quitaron toda esperanza y me ha llevado a un sinfín de sufrimiento psicológico y hasta físico.

Hasta el momento, aunque agradezco a quienes me he podido comunicar en el Colegio por tan amable atención, nadie me ha podido decir fehacientemente si podré jurar en el mes de mayo o incluso si me dejarán hacerlo en algún punto.

Me pregunto por qué pude inscribirme sin problemas en el Colegio de Abogados de Capital Federal e incluso obtener la matrícula Federal que dan en La Plata, pero en provincias es donde me están poniendo trabas para ejercer una profesión que amo con alma y vida.

Mi expediente venció en enero de 2020 y no estoy inhabilitado para ejercer, ¿por qué no me dan otra oportunidad teniendo una actitud inclusiva y no discriminatoria?

Soy una persona que hace cuatro años estaba recorriendo un penal como reclusa y hoy soy docente en la Unidad Nro. desde hace casi tres años. 30, si eso no es reinserción social; Así que no sé qué ejemplo ponerte.

Quien me conoce sabe que la abogacía fue lo que me ayudó a salir de mi peor momento y tengo muy claro que es el medio para darle un excelente futuro a mi hija, por eso les pido encarecidamente que me dejen trabajar en lo que Me encanta . Permítanme ejercer la abogacía para ayudar a las personas que tienen y también a las que no.

Mi interés en matricularme en el Colegio de Azul es que siento que es mi lugar y también podré ser defensor público para ayudar a mis vecinos de Alvear. Incluso me han permitido participar en una de sus reuniones en nuestro querido General Alvear.

Con un profundo dolor en el corazón escribo estas frases donde solo pido una cosa: DEJAME TRABAJAR DE ABOGADO. El Orgullo y el Honor del Colegio estarán a salvo conmigo.

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