El presunto entregador de una entradera continúa cumpliendo prisión domiciliaria

La Sala Penal ratificó, por mayoría, la pena de prisión que desde hace tiempo le fue otorgada a un hombre al que se le considera autor de un allanamiento violento que en noviembre pasado tuvo como víctima a una familia en Azul, acto ilegal que él mismo el día que sucedió. , permitió la detención en ciudades de la región de los integrantes de una pandilla, quienes continúan en prisión por ese hecho.

De esta forma, uno de los ocho imputados en esta investigación penal se encuentra actualmente privado de la libertad en la vivienda de esta ciudad donde reside, luego de que la Alzada departamental rechazara un recurso interpuesto por la Fiscalía que instruye la investigación. razón para revocar dicho beneficio.

En primera instancia, por problemas de salud presentados por el imputado -quien tiene 68 años y se llama Alberto Andrés Gómez- había sido Magdalena Forbes, titular del Juzgado de Garantías 1 con sede en el Palacio de Justicia de Azul, quienes le otorgan a dicho hombre el referido beneficio “bajo control de seguimiento electrónico”, el cual ahora ha sido resuelto mantener su vigencia desde la Sala Departamental de Apelaciones y Garantías Penales.

Con base en la existencia de estos problemas de salud que presenta el imputado, en segunda instancia se mencionó que los mismos “constituyen circunstancias excepcionales que permiten afirmar razonablemente que los peligros procesales pueden evitarse mediante la aplicación de un arresto domiciliario, con la control de vigilancia, tal como lo ha entendido el Juez de Garantías”, se lee en el fallo donde el primero en votar fue el camarista Damián Cini.

Si bien Agustín Echevarría, actual presidente de la Sala Penal, se apegó a su posición, el juez Carlos Pagliere Jr. consideró que debía ocurrir lo pretendido por la Acusación y, por lo tanto, debía revocarse la pena de prisión a Alberto Andrés Gómez.

La edad del imputado y que padece diabetes -por lo que es «insulina dependiente»-, hipertensión arterial, dificultades vasculares e infecciones y ulceraciones fueron circunstancias que, por mayoría, hicieron que los Alzada mantuvieran la prestación por la que Gómez sigue cumpliendo arresto. casa en el marco de este caso.

En la resolución se mencionó que estas patologías le habían ocasionado diversas complicaciones durante el tiempo que permaneció privado de libertad en la Unidad 7, luego de haber sido detenido por este delito que se le atribuye como “partícipe principal” en noviembre pasado, durante una allanamiento que personal policial realizó en el mismo edificio Azul donde ahora se encuentra privado de libertad.

También refirió desde la Sala Penal que mientras estuvo recluido en el penal de hombres de la SPB con sede en esta ciudad tuvo que ser «internado de emergencia por varios días», lo que sucedió entre el 24 de enero y el 14 de febrero del año pasado. a causa de un cuadro “de Síncope por COVID positivo” que padecía en ese momento.

Además, tras ser hospitalizado, el hombre debió someterse a «una serie de tratamientos, controles minuciosos y una dieta específica» -se detalló- que lo obligaron a realizar sus «actividades básicas», debido a las dificultades físicas que evidenciaba. él tuvo. ser ayudado por otras personas, de las que necesitaba un «acompañamiento permanente».

Favorecieron la situación de Gómez para que en esta segunda instancia, por mayoría, se resolviera que permanezca preso en su casa por el arraigo que presenta en Azul, el contenido de un informe socioambiental y “la existencia de familiares directos que han ofrecido acompañarlo y asistirlo en sus tratamientos, además de actuar como garantes del cumplimiento de las obligaciones que se le impongan”, se indicó en las disposiciones.

«Compartidor principal»

La investigación penal que tiene preso en su casa a Alberto Andrés Gómez la adelanta, desde la UFI 2 con asiento en los juzgados, el fiscal David Carballo.

El 11 de noviembre, este hombre había sido detenido durante un allanamiento realizado por personal policial de la DDI Azul en su domicilio, ubicado en la calle Castellar, en la cuadra entre Guaminí y Guido Spano.

Dos días antes de que entrara en vigencia esa medida coercitiva, se produjo el ingreso violento que le siguen atribuyendo a Gómez como repartidor, hecho que tuvo lugar en un inmueble ubicado en la calle Belgrano entre España y Rauch, también en esta ciudad.

En horas de la mañana del 9 de noviembre del año anterior, varios individuos que iban armados ingresaron a dicha vivienda para cometer este delito, del cual fueron víctimas el matrimonio habitante de dicho inmueble, una hija del matrimonio y la empleada doméstica.

Actuando con extrema violencia contra todos ellos, amenazándolos con torturarlos y matarlos, y dejándolos amarrados y encerrados antes de darse a la fuga, los delincuentes lograron apoderarse ese día de dinero en efectivo con el que luego huyeron en tres autos en los que se trasladaba: un Ford Fiesta , un Volkswagen Fox y un Audi.

Antes los vehículos fueron ubicados -respectivamente- en jurisdicción de Tapalqué, Saladillo y General Alvear, contándose para ello con registros de filmaciones en Azul de cámaras de seguridad que sirvieron para identificar estos tres disparos, hay elementos que también indican que los mismos delincuentes – al parecer al boleo- quiso agredir a una joven que cuidaba a dos niños en una casa de la colonia Güemes y quien, luego de saltar un muro, ingresó con fines de robo a una vivienda de la colonia Ceramista donde en ese momento sus habitantes no lo eran; aunque luego se dieron a la fuga cuando se activó la alarma instalada en ese inmueble.

Cuando ese mismo martes 9 de noviembre, a través de diferentes operativos policiales realizados en las ciudades de la región ya mencionadas, los probables autores de todos estos hechos fueron detenidos, las fuerzas de seguridad lograron recuperar el dinero sustraído a la familia que sufrió la entradera, de apellido Rotondo.

Según constató en ese momento, todos estos hombres aparecen con domicilio en CABA y Gran Buenos Aires. Y habían sido identificados como Nahuel Diana Morena, de 31 años; Nicolás Maximiliano Oberosler (39), Lucas Ezequiel Sánchez (28), Gonzalo Teófilo Roldán (38), Benjamín Aníbal Villán (20), Nahuel Jairo Zapata y Alexis Jorge Ariel Molina.

Dos días después, del ya mencionado 11 de noviembre pasado, también fue detenido Alberto Andrés Gómez, luego de que se comprobara que había estado en su automóvil con los considerados autores materiales de estos hechos, guiando los vehículos en los que viajaban estos hombres por distintas calles. de Azul. fueron trasladados, lo que ocurrió con anterioridad al registro de los ilícitos por los cuales continúan privados de libertad y con su prisión preventiva confirmada.

LOS DATOS

Como “robo doblemente agravado por el uso de arma de fuego y por ser cometido en pueblo y en pandilla; portación de arma de fuego de uso civil sin la debida autorización legal y privación ilegal de la libertad, en concurso ideal; robo calificado por escalamiento en grado de tentativa y simple”. robo en grado de tentativa, todos ellos en concurso real de acciones», estos delitos habían sido tipificados en una escala penal, de la que se sigue considerando a Alberto Andrés Gómez como «partícipe principal».

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