en la Argentina se producen un promedio de 90 fracturas de cadera por día

La osteoporosis es una enfermedad esquelética muy extendida y se considera silenciosa porque no presenta síntomas. En la mayoría de los casos, solo suele descubrirse cuando se produce la primera lesión grave o fractura, que suele ocurrir en las muñecas, las caderas y las vértebras.

A nivel mundial, se estima que una de cada tres mujeres y uno de cada cinco hombres sufrirán una fractura osteoporótica después de los 50 años.

El esqueleto humano es un conjunto de huesos que está en constante cambio, nuestra estructura ósea se renueva cada 10 años, pero a partir de los 30 años este proceso de reposición es más lento. Así, cuando la pérdida de masa ósea se vuelve más severa, puede ocurrir osteoporosis, una enfermedad esquelética sistémica caracterizada por el deterioro de la microarquitectura de los huesos y por una resistencia cada vez más débil.

En los casos de osteoporosis, “la fractura se produce por la fragilidad de la estructura ósea y puede ser provocada por traumatismos mínimos, como una caída desde la propia altura”, explica el Dr. Andrés Ferrero, coordinador del programa de Osteoporosis. del Hospital de Clínicas José de San Martín de la Ciudad de Buenos Aires.

Según el experto, en estos casos, el trauma óseo depende de varios factores: el contenido mineral del hueso (evaluado por densitometría), la geometría del hueso, la microarquitectura (disposición tridimensional de la estructura ósea) y la calidad de los componentes del hueso, así como el mecanismo e intensidad del impacto.

“Una primera fractura por osteoporosis es un fuerte predictor de nuevas fracturas, una persona que se fractura tiene tres veces más riesgo de sufrir otra fractura y esto es más probable dentro de los siguientes 2 años”, dijo Ferrero.

En Argentina, de cada cuatro mujeres posmenopáusicas, una tiene osteoporosis y dos osteopenia. “Se estima que, por día, se presentan 90 fracturas de cadera en nuestro país. Por lo tanto, el diagnóstico y tratamiento temprano, si es necesario, es importante para prevenir fracturas y complicaciones existentes en personas que ya tienen osteoporosis. Es muy importante controlar la osteoporosis en mujeres después de la menopausia, ya que durante este período ocurre una alteración hormonal que conduce a cambios en la estructura de los huesos», advirtió Ferrero.

Cuatro zonas clave

Las llamadas «fracturas por fragilidad» generalmente ocurren en cuatro áreas: la cadera, la columna vertebral, la muñeca (radio distal) y el hombro (húmero proximal).

En un paciente con osteoporosis, un traumatismo mínimo puede provocar fracturas. Estas lesiones pueden alterar la calidad de vida, causando dolor, discapacidad, pérdida de independencia y poner en peligro la vida.

Cuidados para prevenir la osteoporosis

-Mantener una dieta saludable: con aporte de calcio y proteínas, niveles adecuados de vitamina D

-No fumar ni consumir alcohol en exceso

-Realizar ejercicio físico: especialmente aquellas actividades que estimulen la fuerza muscular y el equilibrio

Ante cualquier fractura que se presente en una persona mayor de 50 años, es recomendable consultar a un médico, quien dependiendo del análisis de la historia clínica y la realización de estudios simples (radiografía, densitometría ósea y estudios de laboratorio) puede llegar rápidamente al diagnóstico de osteoporosis.

Según estadísticas de la Fundación Internacional de Osteoporosis (IOF), en Argentina 3 de cada 4 mujeres posmenopáusicas tienen una densidad mineral ósea de riesgo: el 25% tiene osteoporosis y el 50% osteopenia, condición previa que se caracteriza por la descalcificación de los huesos y que sin tratamiento puede conducir a la osteoporosis.

Cómo llegar al diagnóstico

Los estudios que permiten diagnosticar la osteoporosis son la densitometría, laboratorio óseo y general, radiografías de columna, morfometría vertebral y TBS (Trabecular Bone Score).

La densitometría ósea para valorar su presencia es un método rápido y de baja radiación. Se realiza en la columna vertebral y las caderas, sitios que presentan mayores complicaciones cuando se fracturan. El análisis óseo permite estimar la pérdida y formación ósea, los niveles de vitamina D (esencial para un buen equilibrio óseo) y la hormona que regula el calcio, entre otros.

Los análisis generales diagnostican enfermedades que impactan negativamente en el hueso. Estas situaciones se denominan osteoporosis secundaria y el enfoque médico es tratar la patología que provoca el problema, por ejemplo, la enfermedad celíaca.

Las radiografías de columna torácica y lumbar detectan la presencia de fracturas vertebrales que pueden pasar desapercibidas. La morfometría vertebral también diagnostica fracturas vertebrales. Se realiza con el densitómetro, permite realizar densitometría y morfometría simultáneamente.

TBS es la evaluación de la calidad o microarquitectura del hueso. Se determina con un software que se puede agregar a la densitometría.

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